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Juego responsable

Problemas de adicción al juego

Cada día, millones de personas en todo el mundo hacen apuestas de algún tipo. Ya sea en juegos de casino, apuestas deportivas, bingos o loterías. Para la mayoría, es un pasatiempo emocionante con el que pasan unos momentos de diversión. Aunque hay otros que tienen problemas para controlar sus hábitos.

El hecho de que haya dinero de por medio, lleva a algunos jugadores a obsesionarse. Llegan a puntos en los que no pueden controlarse y toman decisiones impulsivas que terminan afectando a sus vidas. En muchos casos, no son capaces de pensar en otra cosa y juegan sin parar. Los signos de adicción pueden ser muy leves o casi imperceptibles al principio, e ir empeorando hasta ser obvios en casos de ludopatía avanzada.

Adicción al juego: ¿qué es?

Se trata de una enfermedad que impide a algunas personas tener una relación normal con los juegos de azar. La clave para identificarla es analizar cómo afecta esta actividad al individuo. Si sufre algún tipo de consecuencia negativa en su vida familiar, laboral, social, o económica, se dice que tiene un problema de ludopatía.

No todos los casos son iguales, y hay distintos tipos que presentan diferentes síntomas. Así, no siempre se trata de personas incapaces de decidir cuándo apuestan y cuándo no, o que apuestan todo lo que tienen hasta perderlo. Es más adecuado fijarse en cómo les afecta el juego a sus hábitos y obligaciones diarias. Dejar de lado aficiones antiguas para pasar más tiempo en el casino, puede ser un síntoma temprano de adicción al juego, aunque aún no se hayan producido situaciones dramáticas.

Tipos de ludópatas

El jugador compulsivo

Es el que no consigue controlar sus impulsos. Cuando aparece la oportunidad de hacer alguna apuesta, se lanza sin pensarlo dos veces. Pierde la capacidad para analizar las consecuencias de sus actos y apuesta con dinero que no puede permitirse perder. Es incapaz de resistirse, aún sabiendo que sus acciones afectarán de manera negativa a su familia o a sus finanzas. Lo único que le importa es satisfacer su necesidad de jugar.

El jugador que no quiere parar

A diferencia del caso anterior, no tiene problemas para decidir cuándo quiere jugar y cuándo no. Es habitual que pase largos períodos sin apostar y no lo eche de menos. Pero, cuando empieza, es incapaz de parar. Una tirada en las tragamonedas con el cambio del café puede convertirse en un fin de semana entero en el casino.

El jugador problemático

Este jugador consigue cumplir con sus responsabilidades y obligaciones la mayor parte de las veces. Aunque pasa casi todo el tiempo pensando en el juego o en cómo recuperar el dinero que perdió en la última sesión. Sus pérdidas suelen acarrearle problemas familiares, que van a más cuándo el ludópata aumenta la frecuencia de sus partidas.

¿Cuáles son los síntomas de la ludopatía?

Las señales de que alguien está sufriendo trastornos relacionados con el juego no son tan claras como en otras adicciones. Ni para ellos mismos, ni para los que los rodean. Esto hace que muchas personas no se den cuenta de que son ludópatas hasta que ocurre algo dramático como perder sus trabajos, o gastar todo su dinero. Gran cantidad de casos de jugadores problemáticos o que no son capaces de parar pueden pasar desapercibidos en el día a día.

A continuación, se listan una serie de síntomas habituales en los ludópatas. Han sido extraídos del Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales. Una persona que muestre 4 de ellos o más, en el período de los últimos 12 meses, sufre de ludopatía y debería buscar ayuda.

  • Agitación e inquietud al intentar poner límites en los hábitos de juego.
  • Incapacidad para respetar límites establecidos.
  • Preocupación frecuente y excesiva al pensar en el juego.
  • Pasar mucho tiempo planeando la próxima partida o pensando en la forma de recuperar lo perdido.
  • Jugar para sentirse mejor en momentos de tristeza, angustia, ansiedad o culpa.
  • Intentar recuperar lo perdido jugando durante más tiempo o por cantidades mayores.
  • No contar a los allegados toda la verdad sobre los hábitos de juego o las cantidades gastadas.
  • Problemas laborales, pérdidas en el círculo de amistades o abandono de aficiones.
  • Pedir dinero a otros para continuar jugando.

Aún así, el cuestionario por sí sólo es insuficiente. En caso de que indique que se sufre de ludopatía o si hay alguna duda, es necesario acudir a un profesional especializado, como un psicólogo o un psiquiatra. Será él quien determine si se trata realmente de adicción al juego o si es otro tipo de alteración mental.

En muchos casos, la ludopatía es consecuencia de otras condiciones mentales, como trastorno bipolar, déficit de atención e hiperactividad, o abuso de sustancias.

¿Por qué se produce la ludopatía?

El estudio de las emociones y las adicciones todavía no está muy desarrollado, en comparación con otras áreas. Por esto, la comunidad médica, no tiene una respuesta clara a esta pregunta. Lo que sí se sabe por la experiencia es que algunos ludópatas eran jugadores ocasionales que tuvieron un golpe de suerte grande en algún punto temprano de su carrera, o que necesitaban dinero desesperadamente.

Causas biológicas de la adicción al juego

Las emociones provocan determinadas respuestas en el cerebro, que producen alteraciones en los niveles de algunas hormonas. Y esta actividad neurológica podría estar detrás de la incapacidad para controlarse que sufren algunos individuos cuando juegan. Para muchos ludópatas, las sensaciones que experimentan al jugar son similares a las de un drogodependiente al consumir la sustancia a la que está enganchado.

Los sujetos con desajustes en los niveles de serotonina y norepinefrina parecen ser más propensos a las conductas de juego compulsivo. Algunos especialistas incluso apuntan a causas genéticas al hablar del origen de la ludopatía. Esto implicaría que determinadas personas son naturalmente más propensas que otras a sufrir trastornos derivados del juego.

Causas psicológicas de los problemas con el juego

Un elemento importante al analizar si un individuo puede sufrir de adicción al juego es la manera en que se relaciona con este. ¿Da por hecho que es normal intentar recuperar las pérdidas cuando la suerte no acompaña? ¿Sigue jugando después de varios malos resultados, convencido de que ahora es cuando le toca ganar? ¿Niega comportamientos nocivos que son obvios? Los ludópatas tienden a ver el juego de una manera poco objetiva y a sobrevalorar sus habilidades.

Un espíritu excesivamente competitivo, o problemas de autoestima, pueden llevar a algunos jugadores a obsesionarse con la idea de ganar todas las partidas, tiradas o manos en las que participan. Y esto los lleva a jugar más de lo que deberían. En ocasiones, cuando los resultados no son los esperados por ellos, se vuelven más agresivos y temerarios, haciendo más apuestas o jugando por más dinero.

Cuando un ludópata gana uno o varios premios importantes al principio de su carrera como jugador, puede desarrollar la creencia de que ese tipo de resultados son lo normal. Esto lo lleva a sentir un vaivén de emociones negativas más adelante cuando las cosas no van como él esperaba. O a apostar cantidades enormes con la esperanza de duplicar o triplicar el gran premio inicial.

Causas sociales que influyen en la ludopatía

Vivir en un entorno en el que es fácil o habitual apostar, puede hacer que algunas personas sufran de ludopatía. Por ejemplo, ver que la mayoría de amigos de un grupo lo hacen, o si hay alguien en la familia que juega. Esto es especialmente cierto en los adultos jóvenes, que podrían empezar a jugar para no ser rechazados socialmente.

Otros elementos como el estrés ocasionado por el entorno, cambios en la vida familiar, o la necesidad de liberar emociones contenidas podrían llevar a algunas personas a desarrollar conductas de juego compulsivo.

El uso de medicamentos y la adicción al juego

Algunos fármacos pueden alterar los niveles de ciertas hormonas y desencadenar problemas con el juego. Un ejemplo son los medicamentos agonistas de los receptores de dopamina como el ropinirol o el fenoldopam, entre otros, y los antipsicóticos como la asenapina o la clozapina.

¿Cómo identificar la ludopatía?

Es muy común que los afectados no se den cuenta de su enfermedad hasta que les causa algún trastorno de proporciones dramáticas en su día a día. Por ejemplo, acabar endeudados, perder sus trabajos, romper sus matrimonios, o meterse en actividades ilegales para intentar conseguir fondos para jugar.

Si se presta la suficiente atención se pueden identificar señales tempranas de que algo malo está ocurriendo. Pero es importante estar atento para localizarlos en los demás, y ser honesto con uno mismo cuando se trata de reconocer problemas propios. En la sección anterior se listan los síntomas más habituales de la ludopatía. Es conveniente leerlos de vez en cuando para poder recordarlos y detectarlos.

El punto más problemático a la hora de lidiar con la adicción al juego es aceptar que se tiene un problema. Muchos ludópatas tienden a negarlo aunque resulte evidente. Analizar el comportamiento de la familia y amigos cercanos, el tiempo que se dedica al juego y posibles cambios en la conducta del jugador pueden ser indicadores claros de que es necesario buscar ayuda.

En algunos casos, como los de los jugadores que no son capaces de parar o los problemáticos, puede ser más complicado detectar la ludopatía. Como no juegan de manera constante, es más difícil darse cuenta de lo que está ocurriendo.

Autoayuda: ¿Cómo enfrentarse a la ludopatía?

El paso más importante es reconocer que tiene un problema. Y el siguiente es estar dispuesto a trabajar para superar esta adicción. Algunas estrategias que le pueden ayudarle a conseguirlo son:

  • Busque nuevas aficiones. Pruebe actividades que le resulten interesantes o llamativas para ver si le ofrecen la misma emoción que los juegos de azar. Los deportes, los videojuegos o el cine pueden ser algunas ideas para empezar
    En caso de que juegue para olvidar emociones negativas, debería hablar con un terapeuta para encontrar otras formas de enfrentarse a ellas
    Si usted apuesta o va al casino para socializar, puede buscar formas alternativas de conocer gente nueva: unirse a un club, hacer voluntariado o acudir a eventos deportivos puede ser de ayuda.
  • Busque apoyo. Es muy difícil enfrentarse a la ludopatía solo. Hable de su situación con sus conocidos y amigos. Así tendrá gente en la que apoyarse cuando pase momentos difíciles
    Cambie sus hábitos. Si su estilo de vida gira en torno al juego y sus rutinas marcan las horas en las que usted va a hacer sus apuestas, debería reestructurar su día a día. Esto le ayudará a desviar su atención hacia actividades más positivas. Intente pasar más tiempo con sus compañeros del trabajo, aprenda a tocar algún instrumento o escriba en sus ratos libres.
  • Forme parte de algún grupo de apoyo. Aquí podrá conocer a personas que han superado su adicción al juego y a otras que, como usted, acaban de comenzar su camino para conseguirlo. Escuchar sus historias le ayudará a mantenerse centrado y con un estado de ánimo positivo. Jugadores Anónimos tiene grupos en varios puntos de México.

¿Qué tratamientos hay para enfrentarse a la adicción al juego?

Aún no existe un tratamiento único para los problemas con el juego. Pueden estar ocasionados por motivos tan diferentes que no es posible desarrollar una solución única. De cualquier manera, hay multitud de acciones que se pueden poner en práctica para luchar contra la ludopatía:

Terapia

Acudir a sesiones con un terapeuta, un psicólogo o un psiquiatra es una buena forma de modificar la conducta del jugador compulsivo. La experiencia demuestra que este tratamiento tiene un porcentaje de efectividad muy elevado, tanto cuando se empieza a luchar contra la ludopatía, como cuando se lleva tiempo trabajando y el paciente sufre una recaída.

Si el ludópata acude acompañado de una persona en la que confía, las probabilidades de éxito aumentan.

Medicación

En determinados casos, lo mejor es recurrir a fármacos que actúen sobre la actividad cerebral para reducir la necesidad de apostar o pensar en juegos de azar. Algunas personas con problemas de juego han seguido tratamientos a base de antidepresivos y anticonvulsivos, con resultados positivos. Recuerde que los medicamentos deben ser recetados por un médico que realizará un seguimiento de la evolución del paciente.

Presencia de la ludopatía en México

Es difícil estimar el número real de personas afectadas por la ludopatía en México. No hay datos oficiales y las estadísticas de las que se dispone vienen de boca de los propios jugadores. En muchos casos, estos mienten porque quieren ocultar su condición o porque se avergüenzan de su pasado aunque ya no jueguen.

Los datos que maneja el Centro de Atención de Ludopatía y Crecimiento Integral muestran que hay alrededor de 4 millones de personas con problemas de adicción al juego en México. Esto supone algo más del 3% de la población total. Las estadísticas también indican que la proporción de hombres con problemas es más elevada que la de mujeres.

Es un porcentaje similar al de Estados Unidos, donde alrededor del 1% de los ciudadanos han sido diagnosticados de ludopatía y entre el 2 y el 3% sufren problemas relacionados con el juego, aunque no han recibido un diagnóstico médico que los designe como tales.

A pesar de que hay asociaciones de ayuda al ludópata, resulta alarmante ver que muchos de ellos prefieren ignorar el problema y seguir con una conducta autodestructiva. Pierden años de sus vidas y algunos nunca llegan a reconocer que son adictos al juego. Afortunadamente, los hay que buscan dar un cambio a su vida y se apoyan en sus seres queridos para dejar de lado todo lo relacionado con el juego.

Consecuencias habituales de la adicción al juego

Como cualquier otra adicción, la ludopatía genera efectos adversos en quien la padece. No todos son igual de obvios ni afectan a todos los pacientes con la misma intensidad.

Problemas económicos

Es frecuente que los ludópatas terminen metidos en problemas relacionados con dinero más tarde o más temprano. En los casos menos graves puede tratarse de que se gasten sus ahorros o le deban dinero a alguien. En los peores, se dan situaciones de jugadores que llegan a apostar la casa en la que viven con sus familias, sus autos y otros elementos de su patrimonio. Esto puede hacer que acaben metidos en el mundo de la delincuencia.

Trastornos mentales

Pasarse todo el tiempo pensando en apuestas no es sano y termina pasando factura. En muchos casos también se suma la angustia por perder dinero y no saber cómo decírselo a los seres queridos. La vida del jugador compulsivo termina siendo un torbellino de estrés y emociones negativas que altera su calidad de vida e incluso sus capacidades cognitivas. A veces llega a provocar otros problemas como la depresión o los pensamientos suicidas.

Deterioro de las relaciones personales

En un primer momento, son los propios jugadores los que suelen dejar de lado amistades de toda la vida para dedicar más tiempo a apostar. Por otro lado, las personas que viven más cerca de ellos acaban sufriendo con sus acciones y pueden llegar a poner fin a sus relaciones. Los niños que tienen padres ludópatas pueden sufrir abusos y malos tratos físicos o psicológicos.

Consejos para ayudar a personas que sufren de adicción al juego

Es importante mantener los ojos abiertos. Cuanto antes se detecte el problema, más sencillo será de tratar, y quizás se puedan evitar consecuencias graves. También se debe tener en cuenta que muchos ludópatas intentan ocultar su condición y pueden disimular algunos de los síntomas.

Las siguientes conductas indican que algo va mal:

  • Ocultan sus hábitos de juego o mienten.
  • Los juegos de azar son su prioridad y dedican más tiempo a ellos que a socializar.
  • Insinúan o reconocen que tienen problemas con el juego.
  • Venden artículos personales sin explicar por qué, o piden dinero con más frecuencia de lo habitual.
  • Cada vez pasan más tiempo jugando y gastan cantidades de dinero más elevadas.
  • Apuestan con dinero que deberían utilizar para cumplir con obligaciones de su día a día.

Si ha reconocido estas señales en algún allegado, es crucial actuar de forma racional. Amenazarlo o utilizar la violencia no va a solucionar el problema. Con estas técnicas sólo conseguirá que el afectado pierda la confianza en usted y oculte sus problemas. Tampoco debería intentar burlarse de él, ni juzgarlo o darle lecciones morales.

En lugar de esto, muéstrese comprensivo y ofrézcale apoyo. Puede acompañarlo a visitar a un especialista y realizar actividades con él, para que esté ocupado y no piense en el juego. No es aconsejable ofrecer ayuda financiera ni intentar pagar sus deudas.

¿Cómo ayudar a un ludópata para que acuda a tratamiento?

Convencer a un ludópata para que busque ayuda y trate su problema suele ser difícil. La única excepción son aquellos que han tomado la decisión por ellos mismos y necesitan algún tipo de soporte económico o moral. Una forma de empezar el proceso es poner su vida actual en contexto. Muéstrele los cambios que se han producido en los últimos meses y pregúntele cómo se siente al respecto. Señale también el sufrimiento de las personas que viven a su alrededor.

Es necesario ser claro, pero no duro, mantener una actitud positiva y no intentar castigar al afectado por el daño que haya podido causar a otros. Cuantos más miembros de la familia y amigos cercanos se impliquen, más probabilidades de éxito habrá.

Un buen punto de partida puede ser ponerse en contacto con un profesional antes de llevar a cabo cualquier acción. Él le indicará la manera más adecuada de proceder. En el Centro de Atención y Ludopatia y Crecimiento Integral (+52 55 1629 6553) puede encontrar el asesoramiento que necesita.

Detenga los suicidios relacionados con la ludopatía

El suicidio entre las personas que sufren trastornos relacionados con el juego es un problema bastante habitual. Si usted está teniendo pensamientos suicidas, o si algún amigo cercano parece profundamente deprimido, debería buscar ayuda inmediatamente.

Las líneas de ayuda para suicidas pueden ser un salvavidas en esos momentos de confusión y desánimo.

Línea de ayuda Locatel: 5658 1111
Línea de la Vida: 800 911 2000
Atención en crisis y contención psicológica: 800 221 31 09

Recursos útiles para luchar contra la adicción al juego

En México hay multitud de asociaciones de apoyo a los ludópatas. En ellas encontrará distintos tipos de actividades: asesoramiento, terapia de grupo, sesiones con psicólogos… También hay centros médicos que siguen tratamientos a base de fármacos.

A continuación, se listan algunas de las agrupaciones más representativas de la República. Cualquiera de ellas cuenta con años de experiencia en este campo y sabrá cómo ayudarle a usted y a sus seres queridos:

  1. Centro de Tratamiento contra el Juego Compulsivo Samadhi: (http://centrosamadhi.org.mx/) – Es un centro privado ubicado en Chihuahua que admite el internamiento de pacientes. Utilizan el programa de recuperación de 12 pasos de Jugadores Anónimos y han ayudado a más de 400 personas en los últimos 4 años.
  2.  Centro de Atención de Ludopatía y Crecimiento Integral, A.C. (CALCI): (https://www.psico.mx/psicologos/calci-ac-ludopatia) – Asociación centrada en trabajar contra la ludopatía a tres niveles: dar a conocer la enfermedad, prevenirla y ayudar a sus afectados. Ofrecen servicios de consultoría individual o grupal y tratamientos en régimen de internamiento.
  3.  Jugadores Anónimos México: (https://jamexico.org/) – Es un grupo creado en Estados Unidos a finales de los años 50 del siglo XX, que tiene presencia en todo el mundo. Sus terapias están centradas en las reuniones grupales en las que los miembros intercambian sus experiencias


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